Balate - Valle del Hornillo

Ruta Cortijos y Minas de Oro

Este paseo es un recorrido por una de las zonas del Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar que mejor conserva la huella de lo que fue la vida en los cortijos y las minas a principio del siglo XX en los campos de Níjar. Aquí el tiempo se ha parado en los años ‘60 cuando, después del cierre de las minas y la llegada del progreso, los pobladores del Valle del Hornillo abandonaron sus cortijos en búsqueda de una vida nueva, quizás más cómoda, más urbana. Muchos emigraron al norte de España, otros se trasladaron a los pueblos de colonización que el Instituto Nacional de Colonización de la dictadura de Franco creó en zonas interiores de la comarca.

El paisaje del Valle del Hornillo está moldeado por algo menos de 200 años de actividad humana. Durante siglos fué sólo pasto para el ganado, debido principalmente a la poca seguridad que ofrecían estas tierras, objeto de frecuentes ataques de piratas y bandoleros. Cuando durante el siglo XIX la situación se estabilizó, nuevos pobladores empezaron a ocupar las tierras y construir una red de cortijos que llegó a cubrir todo el territorio que hoy es el Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar.

Hoy es todavía posible reconocer en el paisaje y sus cortijos en ruina el rastro de esa vida rural y de autoabastecimiento que caracterizó la economía de subsistencia de esta zona. Durante la primera mitad del siglo XX las minas de oro de Rodalquilar supusieron un nuevo empuje a la economía y al empleo en esta zona. El paisaje es también en este caso el testigo de las “cicatrices” que ha dejado la minería. Además de infraestructuras industriales abandonadas, se pueden encontrar caminos, túneles y grandes desmontes que han dejado desnuda una parte importante del cerro del Cinto, teatro principal de la explotación.

El paseo es un recorrido en 4 tramos, que visita 3 cortijadas históricas y las zonas mineras del Cerro del Cinto, por un total de 12km.

 

Cortijo del Hornillo

Conocido popularmente como la Cortijá, tiene más de un siglo de historia, fundada por dos familias, ha llegado a tener una población a su alrededor de unas 50 personas. Tiene todos los elementos característicos de un cortijo de esta zona: aljibe de bóveda, eras, cochiquera (donde se guardaban los cochinos), gallinero, una tenada donde se guardaba el ganado. También conserva flora característica: chumberas, pitas, lentiscos, algarrobos.

Es uno de los cortijos hoy habitado por “neo-rurales”, parte de la cortijada ha sido rehabilitada como casa rural (Casa rural Cortijo la Tenada) conservando la forma original y recuperando los elementos aledaños. Otra parte de la propiedad, aunque no está reformada, tiene animales (hay que tener cuidado y no molestar…).

El paseo sale del Cortijo la Tenada en dirección noreste al Cortijo Montano. Este primer tramo del camino de unos 3 km es una verdadera inmersión en la quiete y el verde del campo. Desde el camino se puede disfrutar de la vista de las suaves colinas que lo rodean, apreciar el arte de los Balates, muros de piedra seca de contención, fundamentales para preservar de la erosión el terreno y conservar al máximo el agua de las escasas lluvias torrenciales que caracterizan el clima de esta zona. El camino tiene subidas y bajadas suaves, algo más exigentes si se realiza el recorrido en bici.

Cortijo del Fraile
Cortijo Montano
Olivos y Balates - Valle del Hornillo
Vista - Valle del Hornillo
Cortijo del Fraile

Cortijo Montano

El Cortijo Montano está en ruina, menos una parte que se recuperó hace años, pero que está deshabitada. Destaca por su arquitectura en dos plantas y por una peculiar escalera exterior. También nos permite ver técnicas y materiales de la construcción original, restos de mobiliario.

A su alrededor también se pueden encontrar elementos característicos como aljibes de bóveda y cúpula, eras empedradas, cochiqueras. Está rodeado por la montaña y los olivos, también es posible cruzarse con un pastor y su ganado que suelen pastar en la zona del cortijo.

Pasado el cortijo, y cruzada la era empedrada, se deja el camino principal y se gira a la derecha, rodeando los olivos. Arriba de un pequeño collado, divisamos el siguiente valle y otro camino que sale a la izquierda. Este camino nos lleva hasta los pies del cerro del Cinto, donde nos cruzamos con un sendero señalizado. Tomamos el camino que sube en forma de escalera arriba hasta llegar al camino alto que recorre todo el Cinto.

Vista - Valle del Hornillo
Minas del Cinto - Valle del Hornillo
Aljibe - Valle del Hornillo
Vista - Valle del Hornillo

Cerro del Cinto y Las Minas

Desde el sendero de arriba tenemos una vista impresionante de todo el valle y todos los cultivos alrededor (sugerencia: nada más alcanzar el camino alto, si en lugar de seguir a la derecha nos vamos a la izquierda, llegaremos hasta un mirador que nos ofrece otra vista impresionante de la costa y el mar).

A medio camino un cartel nos ayuda a localizar las demás sierras que vemos en el horizonte. El perfume de romero y tomillo nos acompañará por buena parte del recorrido. El color rojizo y blanco de la piedra rota por las máquinas de la minería caracterizará todo el sendero. Se divisan varios caminos secundarios y túneles en las paredes.

A medida que avanzamos podemos divisar el Cortijo del Fraile desde una perspectiva única. El camino sigue bajando hasta llegar al fondo del valle donde podemos girar a la izquierda para visitar la zona minera abandonada. El sendero conduce hasta una grande pared roja, desnuda, rota, teatro de trabajos mineros devastadores. Aquí podemos ver también edificios y restos de la actividad minera.

Para seguir con el paseo es necesario deshacer parte de lo andado hasta el final de la bajada del Cinto, desde allí seguir el sendero a través de los campos cultivados hasta el Cortijo del Fraile.

Cortijo del Fraile

El Cortijo del Fraile es posiblemente el elemento más emblemático del paisaje de los Campos de Níjar. Famoso por haber sido teatro del crimen que inspiró Bodas de Sangre de García Lorca, más tarde escenario de rodaje de más de una película (El Bueno el Feo y el Malo de Sergio Leone entre otras), y ahora citado a menudo en la prensa local por su abandono.

Recientemente se han realizado trabajos de consolidación para que se pare el deterioro de su estructura, ahora vallada y que limita la visita. Sobre esta cortijada es fácil encontrar mucha información, comentar aquí sólo algunas curiosidades.

En un lado del cortijo hay una gran cochiquera, una estructura con forma de bóveda alargada donde se guardaban los cochinos. A diferencia de los demás cortijos, donde este tipo de estructura era pequeño y posiblemente alojaba un número muy reducido de animales, en este caso el tamaño denota que se trataba de una explotación comercial, no destinada simplemente al autoabastecimiento de los habitantes del cortijo, sino con el fin de la venta.

Al acercarse a un lateral de la estructura encontraremos dos pequeñas ventanas rectangulares. Al mirar dentro se ve que alineadas con estas hay unas cuantas más que permitían ver desde este sitio a través de todas las celdas de la cochiquera. O a lo mejor se usaban para pasar un tubo o una cuerda con el fin de realizar algún tipo de acción dentro de cada celda (quizás abrir las puertas todas a la vez).

Otra peculiaridad se encuentra en la pareja de eras a espaldas del cortijo. Las eras suelen ser circulares, en este caso hay una era circular y otra adosada como una ampliación de la primera, dando forma elíptica al conjunto.

Siguiendo el camino a espaldas del cortijo, dejando a mano izquierda la doble era, sigue el sendero de vuelta al Cortijo del Hornillo. En el primer tramo podemos ver a nuestra derecha un conjunto muy bonito de balates y olivos centenarios.

El camino sigue en medio de los cultivos de la empresa agrícola propietaria del Cortijo del Fraile. Se trata de una finca de agricultura ecológica, muy mecanizada, que suele optimizar el regadío realizando un acolchado de plástico que tapa gran parte del campo sembrado. Igualmente despierta siempre algunas dudas en el visitante sobre cuanto sea realmente respetuoso con el medio ambiente este tipo de cultivo en un clima árido y si los residuos son recogidos debidamente.

El tramo final del camino desemboca de nuevo en el valle del Cortijo del Hornillo que se divisa al fondo, después de las últimas curvas un algarrobo solitario nos recibe a la entrada del Cortijo la Tenada.

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Umberto Zanesi
Casa Rural Cortijo la Tenada

Casa rural Cortijo la Tenada

Fernán Pérez
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Casas completas

Ficha

Longitud: 10 km
Desnivel: 217 m

A Pié: 3 h
En bici: 1,5 h

Dificultad: Alta

Consejos

Este recorrido se puede hacer a pié o en bici. En el caso de la bici el tramo de subida al Cinto es necesario cargar la bici a hombros, pero vale la pena!! Con niños se puede realizar una variante de 8 km que no sube al Cinto. Hay pocas zonas de sombra a lo largo del camino, sólo debajo de algún olivo o cerca de alguna pared rocosa. La mejor época para realizar este tipo de sendero es fuera del período estival, durante el verano es mejor atreverse pronto por la mañana o a última hora de la tarde. Con la Luna llena son también recomendables paseos nocturnos, gracias a la ausencia de contaminación lumínica, se puede apreciar como la intensidad de la luz de la Luna alumbra todo el valle.